4/30/2007






MIGUEL ANGEL LAUZURICA DÍAZ" MALAYO"


De la pasión de los cubanos por el boxeo se deduce el alto porcentaje de combatientes que eran o habían sido boxeadores profesionales,o bien otros muchos que como aficionados, practicaron el boxeo durante todo el tiempo que duró su presencia en España y en los campos de concentración franceses.Boxeaban en el barco camino de Francia, lo hacían en sus cuarteles mientras esperaban ser enviados al frente, en las playas de Francia mientras esperaban la libertad y desde luego, en los barcos en los que retornaron a Cuba.Isidro Gener "Fandanguillo" ,"Alpargatica",Rodolfo de Armas "Rodolfo Trompá" y otros muchos cubanos, siguieron lanzando los puños para hacer más llevadero su tiempo en España.Uno de estos combatientes vinculados al mundo del boxeo fue "Kid Malayo",un gigante de casi dos metros, negro prieto, antifascista y con un sentido del humor sin límites.


Miguel Angel Lauzurica Díaz nació en Matanzas el 29 de septiembre de 1903 en el seno de una familia de trabajadores muy humildes y con acuciantes necesidades.Desde que era un niño se vio en la obligación de trabajar en lo que iba saliendo y apenas si pudo ir al colegio, sin embargo se trataba de una persona intuitiva y con facilidad para adaptarse a los nuevos tiempos.Siendo apenas un adolescente ya tenía una idea general sobre las desigualdades en Cuba,sin embargo no era militante de grupo político alguno, su pelea era la de la subsistencia diaria.
A principios de la década de los treinta,Lauzurica tenía decidido emigrar a la capital cubana donde se le podrían ofrecer mejores oportunidades y esperaba una ocasión apropiada para ese gran cambio en su vida.En cierta ocasión pasó por Matanzas un circo que se había organizado en el "Havana Park" que era un parque de diversiones que cada año se transformaba en circo y recorría diversas provincias cubanas,Lauzurica se las arregló para incorporarse a aquella "trouppe" realizando tareas de todo tipo, desde el mantenimiento de los animales, pasando por la instalación de carpas y todo tipo de reparaciones que surgían en aquella trabajosa actividad.Así pasó varios meses, recorriendo Cuba,que no era poco para aquel muchacho de apenas veinticinco años que nunca antes había salido de su provincia.

Estando en la ciudad de Santa Clara se produjo una circunstancia que marcaría su vida;el circo contaba con un número muy del agrado del público que consistía en un combate de boxeo entre un púgil de la nómina del circo y aquel espontáneo del publico que se creyese capaz de aguantar en pie tres asaltos.Tal era la popularidad del número que posiblemente fuese esta la parte del espectáculo más esperada por los asistentes, de modo que cuando en la cita prevista en Santa Clara el púgil que venía soportando aquella dura prueba quedó postrado en una hamaca totalmente borracho, el responsable de el circo busco la solución en Lauzurica al que le dijo que era imprescindible que saliese a pelear en lugar del púgil titular.Aunque Lauzurica no había boxeado en su vida e inicialmente se negó a someterse a aquella dura prueba, su imponente envergadura y su firmeza en llegar con el circo hasta La Habana propiciaron que saltase al ring.Si su contrincante lograba pasar tres asaltos en pie sería recompensado con cinco pesos; hay que situarse en el contexto e imaginar lo que eran capaces de hacer aquellos espectadores por esa cifra.Todo fue muy precipitado,y en apenas unos minutos Lauzurica se vio sobre la lona esperando saber quien sería su contrincante, pero con la precipitación no habían acordado nombre alguno para el nuevo pugil.Una vez en la lona, el presentador del evento gritó por los altavoces :"Señoras y señores, ante ustedes Kid Malayo, el invencible boxeador matancero que ha destrozado a todos sus adversarios".

El combate fue desigual ya que ante Lauzurica se presentó un guajiro dispuesto a todo con tal de llevarse aquellos cinco pesos, de modo que recibió una paliza monumental, sin embargo ya nunca abandonaría aquel apodo,"Malayo".


Llegó a La Habana en 1931 y conoció de primera mano la agitación en la que vivía envuelta la capital, en la que se producían graves incidentes represivos hacia los antimachadistas por los que Lauzurica tomó partido de inmediato pero sin vincularse de forma directa a sus acciones.Durante algunos meses siguió en la nómina del "Havana Park" que tenía su sede en la céntrica calle de Prado en una enorme extensión que ocupaba desde las calles de San José hasta Dragones.Sin embargo, no había llegado a La Habana para pasarse la vida en empleos de bajo perfil y decidió dar un paso más de modo que se hizo chofer de alquiler y obtuvo una plaza fija en un lugar privilegiado de la ciudad, entre Prado y Virtudes y desde allí se desplazaba con frecuencia al café "El Pueblo" que contaba con una gran tradición de tertulias boxísticas.Fue en este lugar en el que conoció al que má
s tarde sería uno de los promotores de combates de boxeo más importantes del país, "Pincho Gutiérrez" y a través del mismo obtuvo una contrata para repartir a los periódicos habaneros las carteleras de boxeo del "Arena Colón",uno de los templos sagrados del boxeo en la isla del que "Pincho" participaba en la promoción de algunas peleas.Sin duda, el joven matancero iba cumpliendo su sueño y progresaba considerablemente en la capital.Fue en este ambiente de gimnasios, combates y tertulias boxísticas en el que coincidió con Kid Chocolate,posiblemente el mejor boxeador cubano de la historia.A "Chocolate" lo conoció cuando este aún era un desconocido ya que era siete años mayor que él,de modo que siguió su progresión desde abajo y cuando se produjo la definitiva irrupción boxística del "Negrito de el Cerro",Lauzurica se incorporó a su equipo de trabajo, unas veces como masajista y otras como chofer.Y así fue como Miguel Angel Lauzurica "Malayo" pudo viajar y conocer otros mundos, acompañando a Kid Chocolate en sus giras por Estados Unidos, donde nunca faltaba una cita en New York.En conversación con el periodista cubano Víctor Joaquín Ortega,"Malayo" comentaba como eran aquellos interminables viajes en los que embarcaban en La Habana en un ferry que los dejaba en Cayo Hueso(Florida) y allí se dividían de modo que "Chocolate" y "Pincho Gutiérrez" viajaban hasta New York con billete de primera clase en el ferrocarril y el resto del equipo lo hacía por carretera,generalmente dos automóviles
que cruzaban los Estados Unidos de sur a norte y siempre en uno de estos "Malayo" al volante.Fue en aquel tiempo en el que tomó conciencia del racismo imperante en el país vecino ya que en la mayoría de bares de carretera en los que se detenían se prohibía la entrada a los negros, por lo que en cada auto siempre viajaba un blanco que compraba provisiones para el resto del grupo.Vivir al amparo de un campeón suponía una vida sacrificada por las largas giras pero sin duda alguna también suponía tocar la gloria con las manos cada vez que regresaban victoriosos a La Habana.

Lauzurica logró ser respetado como hombre del boxeo y en julio de 1932 decidió aceptar un contrato para viajar a Europa con un grupo de púgiles cubanos que se disponían a hacer una gira por diversas capitales.Fue a Barcelona con Federico Malibrán y el Fillo Echeverría, dos destacados boxeadores cubanos que tras resolver sus compromisos en la ciudad catalana regresaron junto al resto del equipo a Cuba,sin embargo Lauzurica decidió quedarse por un tiempo.Barcelona era una ciudad interesante y la cuba de Gerardo Machado podía esperar para él.Apenas habían pasado unas semanas en las que Lauzurica se dedicó a buscar empleo, cuando desde La Habana lo telefoneó "Pincho Gutiérrez" y le pidió que moviese el nombre de Chocolate en Barcelona para ver si era posible contratar algunas peleas.Lauzurica tomó contacto con un adinerado promotor de nombre "Gaza" con el que llegó a un acuerdo para celebrar un combate entre Chocolate y el ídolo local Gironés,sin embargo este combate no pudo celebrarse porque el rival de Chocolate no alcanzaba el peso necesario de modo que el contrincante de Chocolate fue un púgil conocido llamado "Benza".Cerrado el acuerdo Chocolate con todo su séquito se presentó en Barcelona donde dejó una excelente imagen y desde allí logró cerrar un contrato que los llevaría a París.Lauzurica conoció de este modo el París más glamouroso,era la década prodigiosa de Chocolate y Lauzurica estaba a su lado.Tras combatir en Francia,Chocolate firmó unas cuantas peleas en Madrid y una vez celebradas, el grupo dedició retornar a Cuba pero Lauzurica decidió probar suerte en Madrid.Aún no había cumplido los treinta años.

La vida de Lauzurica fue bastante dura en la capital de España.Se empleó como masajista del gimnasio de mayor prestigio en el mundo del boxeo madrileño, el "Madrid Bóxer" que era propiedad de Juan Rodríguez que el ambiente boxístico español era conocido como "El Tío Tenaza",sin embargo su sueldo era escaso y debió compatibilizar esta tarea con la de camarero en un local situado en La Gran Vía madrileña en donde cubría un turno de noche.Así se mantuvo a lo largo de dos años y medio, un período en el que apenas si contaba con margen para otra cosa que no fuese trabajar, sin embargo el Frente Popular ganó las elecciones y la primavera de 1936 fue la antesala de lo que habría de llegar.En ese tiempo,Lauzurica se había afiliado al sindicato UGT se mantenía en contacto con los compañeros más progresistas de su entorno.

La mañana del 18 de julio de 1936,cuando tuvo noticias de la sublevación militar,se presentó en la sede de su sindicato para conocer detalles de lo ocurrido y de inmediato se mostró dispuesto a combatir donde fuera necesario.Pasó los primeros días de la guerra acompañando a otros compañeros del sindicato que hacían piquetes por las calles de Madrid llamando a la población a sumarse a la reacción contra los rebeldes.El 29 de julio quedó oficialmente constituido el 5º Regimiento y Lauzurica se presentó voluntario.Fue destinado al llamado "Batallón Deportivo" en el que se encuadraban algunos compañeros de Lauzurica y otros muchos deportistas que se encontraban en Madrid y otros muchos que llegaron desde Barcelona donde en esos días estaba prevista la celebración de la "Espartaquiada" u "Olimpiada Popular",unos juegos deportivos alternativos a la olimpiada programada en Berlín que fue utilizada con fines propagandísticos por el partido Nazi.Su primera tarea fue la de aprender el oficio de soldado, de modo que durante las primeras semanas de la guerra recibió una instrucción militar acelerada.Seguidamente recibió la tarea de patrullar un Madrid en el que además de los bombardeos y un cerco cada vez más asfixiante, se temía sobremanera a la acción de los falangistas enmascarados por toda la ciudad en la temible 5ª Columna del ejercito rebelde.

El mes de noviembre supuso el bautismo de fuego para Lauzurica que fue destinado a la defensa del Puente de Toledo.Los sublevados estaban ya en la orilla del río Manzanares de modo que el llamado de las autoridades republicanas al pueblo madrileño se hizo en condiciones límite.Lauzurica recuerda aquel río de mujeres, ancianos y adolescentes que sin armas se dirigían a la zona de combate como un gesto de dignidad que nunca olvidaría.Aquel 6 de noviembre fue la jornada más dura de cuantas había afrontado hasta el momento, pero estaba cada vez más comprometido en la lucha contra el fascismo.
Lauzurica pasó la mayor parte de la guerra en el cerco de Madrid, taponando los intentos de penetración de los sublevados a la capital.En una de esas acciones fue herido a mediados de 1937 en los interminables combates de la Casa de Campo,siendo trasladado al hospital denominado como número uno que estaba situado en el Hotel Palace.Allí fue atendido por su compatriota Luís Díaz Soto que llevaba apenas unas jornadas en la capital.Afortunadamente logró sanar de sus heridas y fue reincorporado a su unidad donde fue destinado a servicios internos en el cuartel.A pesar de estar en una unidad en la que era el único combatiente cubano,Lauzurica compartió buenos ratos con otros compatriotas que se encontraban en distintas unidades de Madrid, caso de su amigo Julio Cuevas.A finales de 1937 junto a un colombiano y dos argentinos fue destinado al cuartel general de las Brigadas Internacionales en Albacete, al parecer en un intento por agrupar en esta unidad a la totalidad de combatientes extranjeros.A su llegada a Albacete fue recibido por Jorge Agostini que ya era un respetado oficial del Ejercito Popular.Su tiempo en Albacete fue corto ya que pronto fue incorporado a la ofensiva del Ebro,aunque realmente la tarea de su unidad consistió en fijar a las tropas enemigas para llevar a cabo una retirada ordenada, algo que no pudo llevarse a cabo.Allí fue levemente herido y pasó por diversas penalidades propias de un ejercito en descomposición.Retrocedían continuamente,apenas sin avituallamiento y con el enemigo pisándole los talones, pero soportaban la presión en lo posible.Estaba ya en territorio catalán cuando se recibió la noticia de la retirada de las Brigadas Internacionales, lo que supuso un auténtico mazazo para los combatientes que habían dejado a muchos compañeros en el suelo de España.A finales de 1938 quedó agrupado en Barcelona junto al resto de cubanos que llegaban procedentes de distintas unidades,posteriormente fue concentrado junto a otros cubanos y extranjeros en general en Ripoll,sienpre bajo el mando de Jorge Agostini que trataba de poner algo de orden en aquel caos, de allí partió en un pequeño grupo hasta Casal de la Selva y en esta situación, en los primeros días de febrero de 1939 ganó la frontera franco-española por Port Bou padeciendo la terrible humillación de ser tratado como un delincuente.Una vez cruzó el paso fronterizo y entregó sus armas,caminó no menos de cuarenta kilómetros escoltado por Guardias Coloniales senegaleses que mostraban una actitud agresiva y presagiaban lo que habría de llegar en los próximos meses.Su primer destino fue la playa de Argeles-Sur-Mer donde permaneció la mayor parte de su cautiverio francés.Allí la vida era extremadamente difícil, sin apenas alimentos, sin condiciones de higiene y sometidos a un total aislamiento del mundo exterior.Son muchos los testimonios de combatientes cubanos que compartieron estancia en este campo con Lauzurica quienes coinciden en el formidable carácter de "Malayo" o "El Gitano" que era como le llamaban muchos de sus compatriotas,y lo gratificante que resultó su compañía en los momentos más difíciles ya que a todo le encontraba una broma, participaba en todas las actividades colectivas y daba continuos ánimos a sus compañeros.Tras tres meses en esta áspera playa, Lauzurica fue trasladado al campo de concentración de Gurs donde apenas pasó unas semanas en las que las condiciones de vida eran algo mejores, siquiera por dormir en barracones y no bajo improvisadas tiendas de campaña como en Argeles,aunque como relataría posteriormente,salvo aquellos masificados barracones, el resto era tan árido como en las playas de la costa este de Francia.A finales de abril de 1939,las presiones ejercidas en Cuba para el retorno de los combatientes hicieron efecto y Lauzurica se sumó a uno de los primeros grupos que abandonaron el campo.Con lo justo y en condiciones lamentables viajó en tren hasta la capital francesa sin más alimentos ni agua que la que le brindaron los empleados del ferrocarril que desde su sindicato socorrían como podían a aquellos hombres demacrados y de frágil aspecto.Tras pasar un par de días en París, se trasladó hasta el puerto francés de La Pallice y embarcó en el vapor Orbita, desembarcando en La Habana el 6 de Mayo de 1939.Había combatido desde el primer día de la guerra civil española y soportado cuatro meses de internamiento en los campos de concentración franceses.Lauzurica volvió al ambiente del boxeo y al triunfo de la Revolución en 1959 se integró en el Instituto Nacional de Deportes en el que trabajó hasta su jubilación.

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