4/30/2007






ESPAÑA EN CUBA DURANTE LA GUERRA CIVIL


Como ya se ha dicho con anterioridad, la colonia española en Cuba no solo era importante por su número sino que también por los lazos culturales, comerciales y familiares que unían a españoles y cubanos.Con anterioridad a la proclamación de la Segunda República en España la actividad social de los españoles en la isla giraba en torno a las casas regionales que a su vez desplegaban una gran actividad en lo referente a organizaciones de carácter lúdico o beneficente.Estos centros estaban plenamente consolidados en Cuba incluso antes de la llegada de la independencia del país caribeño, siendo sin duda el "Centro Gallego" el más numeroso e influyente si bien catalanes, vascos y asturianos gozaban de notable influencia en la vida pública cubana.Con el inicio de la guerra, se produjo una polarización de los españoles residentes en cuba y estos centros se vieron seriamente afectados por esta circunstancia y por las limitaciones legales que las autoridades cubanas impusieron a los grupos que desarrollaban actividad política en apoyo de los bandos enfrentados en España.Aunque la naturaleza de estos centros era apolítica, la guerra propició no pocos enfrentamientos entre sus miembros.En adelante,los españoles de Cuba se nuclearon en torno a organizaciones locales que apoyaban a uno u otro bando.

En lo referente a las simpatías por los bandos enfrentados, la inmensa mayoría se mostró partidaria del Gobierno constitucional español mostrando unos apoyos en torno al 95%,sin embargo, quienes apoyaron al bando franquista a pesar de ser muy escasos gozaron de una considerable influencia ya que se trataba de familias y entidades de gran capacidad económica y por tanto muy influyentes en la política cubana y en los medios de comunicación locales.Para explicar esta circunstancia hemos de valorar el paralelismo en los procesos políticos que viven tanto Cuba como España.Desde 1925 y hasta la caída de Gerardo Machado en 1933,Cuba vivió una intensa movilización popular que gozó de un punto de euforia con la caída del dictador y la proclamación del gobierno progresista de Grau San Martín.En el caso de España se vivió una situación similar durante la dictadura de Primo de Rivera y hasta la proclamación de la segunda república en 1931.Esta circunstancia propició que al inicio de la guerra civil, miles de españoles residentes en Cuba se sintiesen más identificados con el gobierno legítimo de España que con los militares sublevados.
Surgieron en Cuba organizaciones de apoyo a la España republicana y en menor medida a los partidarios de Franco.Respecto de los primeros, se creó el "Frente Democrático Español",organismo de carácter político en torno al cual se aglutinaron las diversas tendencia políticas de apoyo a los republicanos españoles y junto a esta,la "Casa de la Cultura y Asistencia Social",cuya actividad se centraba en la propaganda y la ayuda material con destino a España.El "Círculo Republicano Español" y el "Círculo Socialista Español" fueron también organizaciones de españoles en Cuba que se mantuvieron activas durante toda la contienda pero siempre con la limitación de no poder aparecer públicamente como organizaciones de carácter político ya que a principios de 1937 el gobierno cubano dictó un decreto que prohibía estas actividades si bien su aplicación se produjo de forma desigual .Además de a la colonia española, estas entidades atrajeron a partidos políticos y organizaciones sindicales cubanas como el Partido Revolucionario Cubano(Auténtico),el Partido Comunista, el Partido Agrario,Unión Revolucionaria,el partido "Ortodoxo" y otras organizaciones menores y por supuesto las organizaciones de trabajadores,particularmente en el interior del país donde recibieron un fuerte apoyo de tabaqueros y azucareros.
En cuanto a las organizaciones pro franquistas, ellos mismos reconocían no representar más del 3% de la colonia española.Estos crearon el "Comité Nacionalista Español" aunque como veremos más adelante este quedaría minimizado con la llegada de la Falange.Los partidarios del bando franquista centraron su actividad en una labor asistencial que pretendía la captación de trabajadores españoles para su causa.Se trataba de ayudas básicas en momentos difíciles mediante las cuales penetraban en estos grupos divulgando una ideología fascista.
Como se ha visto en un capítulo anterior, en Cuba se creó una plataforma muy sólida de ayuda la república española,la "Asociación Nacional de Ayuda al Pueblo Español" y fue en esta entidad creada por las organizaciones cubanas en la que pusieron su esfuerzo los españoles partidarios de la república,aceptando desde el inicio del conflicto que la eficacia de esta plataforma de trabajo era incontestable con el envío de cuantiosa ayuda material y el reclutamiento de voluntarios como meta.Los republicanos españoles en Cuba,a diferencia de lo ocurrido en suelo español donde los partidarios de la legalidad republicana mantuvieron disputas durante todo el conflicto, constituyeron un bloque sólido que apenas se resintió con la ilegalización de los partidos y organizaciones políticas de españoles en Cuba ya que se presentaban bajo siglas de organizaciones solidarias tras las cuales se desarrollaba una importante actividad política.Hay que significar que los partidos políticos de la izquierda española no gozaban en Cuba de más organización que las que les brindaban sus homólogos locales y que estos no se hicieron notar en la vida pública hasta la llegada de la guerra.El "Circulo Republicano Español" y el "Círculo Socialista Español" eran organizaciones que en los años previos a la guerra mantenían una actividad discreta y tenían escasa implantación y con el inicio del conflicto aceptaron de buena gana la capacidad de acción de las organizaciones cubanas.Llama la atención la no presencia de españoles en los órganos de dirección de las principales asociaciones que se crearon para ayudar a la España republicana.Los españoles partidarios de la república vivieron la guerra civil con la angustia de no gozar de autoridades diplomáticas plenamente legitimadas, con una información muy parcializada por los medios locales y con grandes dificultades para recibir o enviar correspondencia a sus familiares en una España dividida.Ni que decir tiene que este aislamiento,extensible al otros países como México con una amplia colonia española fue aún más angustiosos ante las grandes dificultades para desplazarse a España con la interrupción de las líneas marítimas que funcionaban hasta el inicio de la guerra.

Un caso bien distinto al de los partidarios de la república fue la irrupción en la escena cubana de la Falange Española a través de una división internacional a la cual denominaron "Falange Exterior".Esta organización que a la postre se convertiría en partido único de la vida política española y cuyo líder José Antonio Primo de Rivera había sido ajusticiado por los republicanos en la cárcel de Alicante convirtiéndose en mártir de los sublevados, había surgido apenas unos años antes y no gozaba de ninguna implantación fuera de España y mucho menos en Cuba,sin embargo el inicio de la guerra propició que sus responsables optasen por la creación de bases fuera de España para recabar apoyos y llegado el caso para constituirse en grupo de acción de las milicias nacifascistas,cuya ideología habían asumido.
La aparición de Falange Española en Cuba se produjo justo antes de iniciarse la guerra de España y pasó por constantes vicisitudes tanto en su relación con las autoridades cubanas como con los simpatizantes de los alzados en España que desde el "Comité Nacionalista Español" mantuvieron tensas relaciones con este grupo.Desde España, Falange Española se consolidaba como el brazo político de la "Nueva España" y en ese sentido desarrollo una vocación "imperialista" que necesariamente pasaba por reivindicar la "hispanidad" de América en base al pasado de grandeza de España en este continente.Este discurso asumido por el falangismo había surgido en grupos de intelectuales de la derecha más nostálgica, que desde los años veinte alentaban el liderazgo de España en América como "guía espiritual y política",fue una de los principales obstáculos que encontró Falange en su implantación americana.La creación desde la dirección de Falange de una división exterior fue una medida alentada incluso por los militaressublevados,principalmente por el cuñado de Franco,Serrano Suñer,un entusiasta del sueño imperialista.Se trataba de emular el modelo de los fascismos europeos, caso de "Fase Italiani" creada por el fascismo italiano y de "Ausland Organisation",puesta en marcha por el partido Nazi desde Alemania; estas organizaciones,a diferencia de Falange se ocuparon desde su creación de la puesta en marcha de redes de información y propaganda de una forma discreta pero muy eficaz. Falange sin embargo tendría un duro lastre para su implantación en latinoamerica, no tanto por su ideología totalitaria como por sus aspiraciones de una "España Grande" que hacía recordar tiempos pasados.
Las primeras noticias de la presencia de Falange Española en Cuba se sitúan en junio de 1936.Para ese momento en el que aún no se ha iniciado la guerra en España, José Antonio Primo de Rivera ya está preso y Falange es objeto de tensiones internas por el control del poder, sin embargo, dos conocidos activistas de la derecha española, Antonio Avendaño y Alfonso Serrano
recibirán el encargo de poner en marcha una base falangista en Cuba.Una vez iniciado el conflicto y como se ha dicho anteriormente,Falange tratará de acaparar el protagonismo de los simpatizantes nacionalistas españoles en Cuba lo que desembocó en abiertos enfrentamientos con algunos de los mentores del "Comité Nacionalista Español" provocando una escisión del mismo de modo que el sector más radical del "Comité" se integró en Falange, propiciando desde entonces un clima enrarecido entre ambas organizaciones que se prolongaría incluso después de finalizada la guerra. Sin embargo con el paso de los meses pudo observarse como el proyecto de penetración americana diseñado por Falange Española arrojaba resultados nefastos, con una implantación muy escasa o nula en los países considerados estratégicos en el área del Caribe como México o Venezuela.Desde España, el principal mentor de la Falange,Serrano Suñer no facilitó las cosas ya que siendo un entusiasta de estas operaciones de implantación americana, insistía una y otra vez a los responsables falangistas en que se mantuviese el discurso del papel de España como "guía de las naciones de América".De todos los intentos de implantación en América, era el desplegado en Cuba el único que parecía tener posibilidades de exito.En ese sentido, desde la dirección de Falange Exterior en España se decidió apostar fuerte en Cuba enviando en febrero de 1937 a Gregorio Prendes,un falangista de Oviedo que encontró la hostilidad de los pesos pesados de la organización local,fundamentalmente del Delegado local Del Castaño, siendo sustituido en breve por Alejandro Villanueva que venía desempeñando su labor en la Delegación de Prensa y Propaganda en Burgos.Villanueva que recibió el encargo de consolidar la organización, centró su labor en apaciguar las relaciones internas de la Falange cubana, atraer a los grupos nacionalistas de la isla y normalizar la relación con las autoridades cubanas.Sin duda,se inició una etapa de crecimiento que posibilitó que a inicios de 1938 la Falange cubana contase con 3.000 afiliados de los cuales 150 se constituyeron en grupo de acción aunque sin llegar a mantener más actividad que la vigilancia de sus sedes y escolta de sus líderes.En el plano de la propagada, su órgano de difusión "Arriba España" alcanzó una tirada de 5.000 ejemplares y mantuvo excelentes relaciones con Pepín Rivero,magnate de la prensa cubana de ideología ultraconservadora,cuyos periódicos "Diario de la Marina","Avance" y "Alerta" se mostraron inicialmente partidarios del bando franquista y ofrecía una visión positiva de la labor de la Falange en Cuba.La asistencia social a los emigrantes españoles en Cuba fue la vía de penetración que encontró Falange para ganar adeptos en la isla.En este sentido, Alejandro Villanueva centró su trabajo en reconvertir a las distintas organizaciones locales de "Auxilio Social" en una única y poderosa organización como era la "Hermandad Exterior Española",un proyecto que no logró culminar si bien mejoró considerablemente la coordinación de los grupos locales y su labor propagandística.Es admitido que esta labor posibilitó ayudas a muchos españoles que en aquellos momentos de incertidumbre padecían muchas dificultades de subsistencia aunque siempre bajo el modelo falangista que incluía una notable carga adoctrinadora.
Respecto de las aportaciones de los falangistas para el desarrollo de la guerra en España, una inciativa,el llamado "Plato Unico" practicada por cierto por los partidarios de ambos bandos, fue la que tuvo mayor protagonismo social.Se trataba de recaudar dinero en actos en los que se distribuía un único plato a cambio de aportaciones que generalmente llegaban de la clase dominante cubana.El resultado de esta iniciativa tuvo más éxito en lo propagandístico que en su poder de convocatoria y recaudación como podemos observar en el "plato único" convocado en mayo de 1938 en La Habana,
previsto para 5.000 personas y que sin embargo no logró comprometer la asistencia a más de 270.Sin embargo en otras ocasiones, estos eventos si gozaron de gran acogida y permitieron que el dinero recaudado sirviera para enviar provisiones a los combatientes franquistas en España aunque oficialmente estas cuestaciones estaban destinadas al "Auxilio Social" ya que el decreto de 1937 prohibía expresamente las colectas con fines de guerra.Está constatado que en agosto de 1938 Falange posibilitó el envío desde el puerto de La Habana de 80.000 puros,140.000 cajetillas de cigarrillos y 5.000 kilos de picadura de tabaco con destino a los combatientes franquistas.
Falange logró tejer una red de centros por toda Cuba hasta alcanzar la cifra de 32 oficinas que a su vez canalizaban las ayudas del "Auxilio Social",funcionan como centros de distribución de alimentos y medicinas, mantenían abiertas bolsas de trabajo y actuaron como lugares de intercambio de correspondencia con la España franquista.En general se mostraron eficaces en el desarrollo de su labor social.Esta línea les posibilitó un crecimiento en afiliados que ascendió a 23.000 a la finalización de la guerra, sin embargo,Falange seguiría siendo una organización minoritaria en relación a la actividad de los partidarios del gobierno constitucional español.Junto a esto,habría que citar las malas relaciones que la organización falangista mantuvo con los representantes del gobierno de Burgos en Cuba y en particular con Miguel Espelius,primer representante oficioso del nuevo gobierno.Temerosos estos de la reacción del gobierno cubano que los toleraba pero no los reconocía ,marcaron distancias con los falangistas siempre que les fue posible.Aunque las relaciones mejoraron con el sucesor de Espeliús,Miguel Espinós,Falange siempre constituyó un elemento de tensión para la normalización de relaciones entre Cuba y la España que a la postre resultaría vencedora.
La relación con los partidarios del "Comité Nacionalista" ,a pesar de apaciguarse en los primeros momentos terminó siendo un problema para la expansión falangista.A pesar de las buenas relaciones entre Alejandro Villanueva y el presidente de este comité,Elicio Argüelles, muchos miembros de esta organización se sintieron ensombrecidos por la maquinaria falangista y provocaron aireadas disputas.Sin embargo, todas estas circunstancias quedarían minimizadas frente a la hostilidad de los Estados Unidos que consideraba imprescindible inmovilizar a la Falange cubana a la que consideraba aspirante a facilitar la expansión de los nací fascismos en América, sobre todo al final de la guerra civil que ya dejaba vislumbrar la irrupción de estos en Europa con el inicio de la guerra mundial.Alejandro Villanueva fue relevado en su cargo en el último año de la guerra, considerándose un ascenso esta decisión ya que se le nombró inspector general para América, un premio a su labor en Cuba.Su sucesor,Manuel Gil,un falangista que había sido alcalde de Salamanca por unos meses encontró una Falange bien estructurada pero con grandes retos.Al poco de su nombramiento comenzaron las tensiones con el gobierno cubano que presionado por Estados Unidos comenzó a hostigar a Falange, esto supuso un cambio de rumbo de la política cubana respecto de España en la que a pesar de su supuesta neutralidad había tolerado a los representantes del bando rebelde en Cuba y negociado la normalización de las relaciones comerciales con la España franquista.Desde principios de 1938 los representantes del gobierno de Burgos no volvieron a ser recibidos por las autoridades cubanas, lo que ponía en una débil posición a Falange que era igualmente tolerada pero que contaba con soporte legal muy precario en su aventura cubana disfrazado de organización con fines sociales, una pantalla que funcionó solo por la tolerancia del gobierno cubano y su doble juego de "neutralidad activa".En una visita a Mexico,Batista,hombre fuerte del gobierno cubano que presidía Laredo Bru,decidió alinearse junto a México y proclamar su apoyo al gobierno legítimo de España.Cuba jugaba la baza de contentar las exigencias del gobierno de Estados Unidos y lo hacía bajo el pretextos de las aspiraciones coloniales de la España franquista y al peligro de "quintacolumnismo" de los fascismos europeos que los norteamericanos veían en los miembros de falange.Muy pronto, los periódicos cubanos que se habían mostrado partidarios del bando franquista cambiaron de discurso reivindicando el nacionalismo cubano frente a quienes querían rememorar la España monarquica.En España, los diplomáticos cubanos recibían instrucciones en el sentido de atender la situación de los prisioneros cubanos del bando franquista y en general se creaba un clima de hostilidad hacia los partidarios de Franco en Cuba.
Falange Española en Cuba bajo en su intensidad de acción en los últimos meses de la guerra española, temerosa de la ilegalización.Las proclamas llegadas desde Estados Unidos y difundidas en la prensa y radio cubanas hablaban constantemente de la amenaza de "quintacolumnismo" de los falangistas cubanos.Apenas finalizada la guerra, una investigación llevada a cabo por el Ministerio del Interior cubano propició las primeras detenciones.Estas se producían el 16 de Abril de 1939.Lo que siguió fue un lento proceso de descomposición de la organización falangista que se veían acosados por el gobierno cubano, por el exilio español y por la acción propagandística de los agentes de Estados Unidos que acusaba a los falangistas de espionaje en favor de Berlín.
A partir de Abril de 1939,con la ilegalización de Falange, esta organización encubrió su actividad tras el "Auxilio Social",sin embargo, el reconocimiento del gobierno de Franco por Cuba el 6 de Junio de 1939 marcó el final para los falangistas que se convirtieron en una dificultad para la normalización de relaciones entre ambos países principios de 1941 desde Madrid se decidió un repliegue táctico de la Falange Exterior de modo que en julio de 1941 cuando Francisco Alvarez García,secreatrio de la Falange cubana fue expulsado,se decidió que siguiera ostentando su cargo desde España.

Cuba vivía un clima interno de euforia por la normalización democrática que se vivía tras la convocatoria de elecciones en la que por vez primera participaría el Partido Comunista.La España franquista pasaba a ser un país plenamente reconocido por Cuba y a su vez, esta aceptaba su papel de refugio de miles de españoles que se exiliaron en este país.